La casita ubicada en el lote 56 del Barrio Once (anteriormente lote pastoril 11, de allí el nombre) fue construida por Fidel Enrique de Lucca y finalizada en enero de 1967.


Antes que a él, a otros había pertenecido este pedacito de tierra y para averiguarlo, nos ayudó con desinteresado entusiasmo el Sr. Almada de Catastro Municipal de Villa La Angostura. Así llegamos a Otto Bemberg, primer propietario del lote pastoril número 11, quien construyó el establo sobre el cual se asentaría La Cabaña.

Su siguiente propietaria sería Angélica Gainza Paz, quien subdividió parte de la tierra, naciendo los lotes 26 al 60 en 1948. Es aquí cuando el primer propietario del lote 56 resulta ser el Doctor Carlos Gustavo Behnich, primer médico de la villa. Cuando el Doctor se translada a Buenos Aires, vende su terreno a Enrique Fidel de Lucca.

De Lucca había sido hasta entonces músico. Ejecutaba el oboe en el Teatro Colón y de allí pasó a atender con su familia una hostería, llamada “El Diguidín” ubicada en el terreno contiguo al cincuenta y seis, justo en la esquina.

En sus ratos libres y con herramientas a menudo improvisadas, de Lucca comenzó a construir una casa para su familia, sobre las bases del establo contruido por Bemberg. Cruzaba el arroyo entre ambas propiedades – la hostería y la obra- por un pequeño puente de madera, valiéndose de la estructura del viejo establo para ir dando forma a su casita. Le acompañaba una pequeña oveja que mantenía corto el pasto del terreno.

Cuando terminó de construir la casita, de Lucca y su familia ya habían decidido mudarse a las sierras de Córdoba por razones de salud de uno de sus hijos, y entonces optó por ponerla en venta. En realidad, no alcanzó a poner el cartel de “se vende”, porque en ese momento pasaba caminando el Dr. Tomás Marcos, un abogado de Mar del Plata que veraneaba en la villa con su familia, en la casa que alquilaban por aquellos años don Juan y Margarita Misourak.

Era el mes de enero de 1967 cuando hicieron el trato en el mismo día, siendo Marcos quien estrenó la casa junto a su familia, llamándola “La Cabaña”. Así fue que la alegre casa tuvo su primer dueño, que era apenas el tercer dueño del lote 56, y sólo el quinto de la porción remontándonos hasta la creación de Villa La Angostura.

En su origen, la casa no contaba con gas, solamente tenía una cocina económica con un tanque sobre la misma y sistema de agua caliente a través del mismo. Por ello en 1973 aunque con gas envasado, se adecuaron la cocina y el baño a comodidades más modernas. Se realizaron gran cantidad de trabajos en el jardín de la casa, lo que resultó reconocido a través de varios premios de la “Fiesta de los Jardines” que se organiza cada mes de febrero en la Villa.

Con los años la casa fue recubierta en material por fuera ya que contaba sólo con cantonera por dentro y orilla por fuera lo que la hacía sumamente fría para la zona. De todas formas el interior se mantuvo como en origen, los cuartos son los mismos que cuando de Lucca los terminó, los techos, la escalera, el piso del estar, todo se ha conservado intacto. Sólo lo que en principio fue una especie de leñera o garage se anexó a la casa para ampliar el living-comedor, pero sin alterar su fachada y conservado los techos originales.

Hasta fallecido el Dr. Tomás Marcos en 1988, la casa continuó siendo el lugar de veraneo de la familia. Luego la propiedad pasó a ser de su hija, María del Carmen y su marido Héctor Hugo Mosconi, que siguieron concurriendo a la Villa año tras año.

En el año 2003, el matrimonio Mosconi emprende junto a un grupo de amigos la construcción de una hostería en el lugar, a la que deciden llamar “El Establo” en recuerdo del origen de la casita. Deciden por lo demás que La Cabaña, cuna de tantos recuerdos, permaneciera en pié como testimonio de la historia del lugar así como en homenaje de quienes fueron sus anteriores dueños. Esta opción, que hasta determinó el emplazamiento de la nueva construcción, implicaba mantener el recuerdo del primer médico de la Villa, rescatar la labor artesanal con que de Lucca construyó la casa, y respetar el deseo del Dr. Marcos de que permaneciera por siempre en pié.

Buenas Prácticas
Con un acto realizado el pasado 21 de abril de 2010 en Villa La Angostura, se completó la entrega de distinciones a los participantes del programa Buenas Prácticas en Destinos Turísticos que implementó durante 2009 la Secretaría de Turismo de la Nación (SECTUR) en conjunto con la Subsecretaría de Turismo de la Provincia en tres localidades neuquinas.